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La diabetes gestacional se manifiesta a través de la presencia de glucosa alta durante la gestación. Esta enfermedad afecta del 10 al 12 por ciento de la población, aunque en México y en algunas localidades incluso llega a ser hasta el 30 por ciento. La diabetes gestacional ha ido incrementándose en los últimos años, principalmente por los efectos de la obesidad en la población.

Las mujeres tienen una tendencia cada vez mayor en su masa corporal y eso hace que se favorezca esta enfermedad, aunque ya por sí solos los latinos tienen esa propensión de tener diabetes gestacional, dijo.

Todas las diabéticas que son insulinodependientes o las pacientes con diabetes gestacional que no se puedan mejorar mediante los cambios de estilos de vida, principalmente de aspectos nutricionales y que tengan un índice de masa corporal arriba de 30, deben de estar en unidades de tercer nivel.

Es de vital importancia que las mujeres embarazadas lleven un adecuado control prenatal, toda vez que se pueden detectar oportunamente factores de riesgo para evitar consecuencias asociadas a la diabetes gestacional, como la muerte fetal.

La diabetes gestacional tiene un comportamiento diferente a las ‘tres P’ que son poliuria, exceso de orina; polifagia, exceso de apetito; y polidipsia, exceso de sed”, detalló. La enfermedad no siempre cumple con estos síntomas, en ocasiones es asintomática, no van al centro de salud a realizarse la prueba de tamizaje y cuando van, llegan con el producto muerto. El bebé muere por el aumento o baja de la glucosa, falta de circulación en la placenta o alteraciones de la presión arterial, desprendimiento de la placenta o porque hay líquido amniótico.

Control prenatal, importante contra diabetes gestacional

La diabetes gestacional se presenta durante el embrazo, aunque una paciente que ya padeció esta enfermedad, en el siguiente embarazo puede llegar a presentarla. Por ello es de gran importancia un diagnóstico temprano, ya que disminuye las complicaciones tanto de la madre como del feto. Esto se logra haciendo estudios que se consideran de tamizaje, es decir, se les realiza a todas las mujeres que se embarazan para identificar quien tiene un riesgo alto de desarrollar diabetes.

Las pacientes que tiene un riesgo alto son sometidas a una prueba diagnóstica que se conoce como curva de tolerancia de la glucosa para diagnosticarlas de manera temprana e iniciar con el tratamiento, principalmente una dieta adecuada. El 80 por ciento de las pacientes van a ser controladas con una dieta adecuada para la edad gestacional y para su índice de masa corporal. El 20 por ciento que no responde a la dieta por factores genéticos o metabólicos, son sometidas a tratamiento farmacológico mediante insulina.

Una mamá que no logra un control de su glucosa adecuado, tiene más riesgo de padecer hipertensión, preclamsia, sobrepeso o tener más líquido amniótico del adecuado, lo que puede propiciar mayor sangrado al momento del nacimiento.

Tener diabetes gestacional incrementa hasta cinco veces la posibilidad de tener un parto prematuro; incrementa hasta cuatro veces la posibilidad de que el feto padezca alguna malformación, principalmente a nivel cardiaco y a nivel de sistema central. Incrementa hasta tres veces la posibilidad de sufrir eventos hipóxicos isquémicos con el feto, es decir, una afectación a la placenta que repercute de manera importante en la oxigenación del bebé.

 

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